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Qué y qué no es sufrimiento en un animal que está muriendo

Cuando un animal inicia su proceso de muerte, nuestra mente humana suele sobreinterpretar cada señal. Además, lanza conclusiones previamente aprendidas sobre lo que es sufrimiento y desde allí toma decisiones a la carrera.


Este texto busca ayudarte a diferenciar lo que realmente es sufrimiento de lo que no lo es, para que acompañes a tu animal de manera consciente y amorosa.


Lo que NO es sufrimiento


  • Cambios naturales del cuerpo: respiración más lenta, menor movilidad, pérdida de apetito, rechazo parcial o total a beber agua, pérdida parcial o total en el control de esfínteres, espasmos involuntarios cuando está en reposo, mirada fija o perdida son parte del tránsito, no signos de dolor, sino procesos normales en un camino de muerte natural.


  • Quietud, retirada y desconexión: si tu animal se postra, duerme más que antes o se aísla, puede estar generando su propia forma de adaptarse a su proceso. No confundas tranquilidad, quietud, intimidad o una mirada desconectada con malestar.


    De hecho, mientras tú pareces no reconocer a tu animal y te asusta verlo en ese estado, él podría estar viviendo conexiones con el otro lado a través de las cuales está siendo guiado y sostenido. Cuando esto sucede, tu animal no tiene consciencia de su cuerpo físico, por lo que no se da cuenta de lo que está ocurriendo en él. Lo que está haciendo es preparándose para saber cómo llevar a cabo el desprendimiento de su cuerpo e iniciar su tránsito cuando llegue el momento.


  • Acomodo: tu animal podría moverse de su cama al suelo y viceversa, o buscar un lugar nuevo para pasar el rato. Esto no es señal de sufrimiento. Significa que está buscando espacios en los que pueda enraizarse o sentirse más cómodo (a) en la etapa del proceso en la que se encuentra.


  • Nuestro miedo reflejado: nuestra ansiedad y prisa no indican el estado real del animal; reflejan nuestro desborde emocional. En otras palabras, nos muestran nuestro popia percepción de la situación de nuestro animal, no su verdadero estado. Tampoco es sufrimiento lo que se dice desde verdades aprendidas que se repiten tanto de boca en boca, que acabamos creyéndolas como ciertas. Y las hemos acabado considerando tan reales, que nuestra mente encontrará argumentos "lógicos" para justificarlas.


Lo que SÍ es sufrimiento


  • Dolor físico real: malestar evidente por heridas, alguna enfermedad, deshidratación, muy bajo peso lo que causa que sus huesos tallen, o inanición, entre otros. Si el animal tiene dolor, lo hará saber porque llorará o emitirá algún tipo de gemido que lo indique.


  • Temperatura inadecuada: asegúrate de que tu animal no tiene ni frío ni calor, sino que se encuentra en un espacio tibio y amable en cuanto temperatura. Muchas veces, si el animal aún tiene fuerzas para moverse y tiene calor, buscará un lugar fresco por sí mismo. Si está postrado, revisa que no tiemble para frío, y para calor, que no jadee. Cúbrelo con una manta si tiembla y muévelo con suavidad hacia un lugar fresco si está jadeando por calor.


  • Entornos caóticos o estresantes: ruidos fuertes, traslados innecesarios, cambios bruscos de lugar.


  • Confusión emocional inducida: cuando proyectamos miedo, culpa o prisa, aunque sea sin querer, podemos aumentar el estrés del animal.


Cómo acompañar sin añadir sufrimiento


  1. Observa con atención y sin anticipar resultados: deja que el animal muestre lo que necesita.


  2. Mantén tu presencia estable: tu coherencia emocional ayuda a que se sienta sostenido.


  3. Respeta sus tiempos: no lo presiones para comer, beber agua, moverse o morir según tu deseo o creencias.


  4. Ofrece comodidad real: contacto físico si lo busca o lo acepta, un lugar tranquilo, temperatura adecuada y todo aquello que le brinde alivio y seguridad.


Por qué es importante distinguirlo


No todo lo que tememos que sea sufrimiento realmente lo es. Aprender a diferenciarlo nos permite acompañar a nuestros animales éticamente, con respeto y sin añadir cargas innecesarias, sosteniendo su tránsito con amor y presencia consciente, y evitando llevarlos a una muerte anticipada.

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